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Blog · Guía

Web para DJs y artistas: qué debe tener

Actualizado: agosto de 2026

La web de un DJ necesita cinco cosas: biografía corta y actualizada, música que suene sin salir de la página, fotos en alta para prensa, fechas o próximos bolos, y una vía de contacto para booking. Con eso un promotor decide sin pedirte nada más. Todo lo demás — vídeos, tienda, newsletter — es opcional y depende de en qué punto estés.

Los cinco imprescindibles

Están en el orden en que los mira alguien que ha llegado a tu web para decidir si te contrata, no en el orden en que te apetece enseñarlos.

  1. Biografía corta, y una versión larga debajo

    Dos o tres frases que digan quién eres, qué pinchas y dónde has estado. Un promotor las va a copiar tal cual para el cartel y para el evento de redes, así que escríbelas para que se puedan copiar. Debajo, la versión larga para quien quiera más. Si tu bio empieza por «desde muy pequeño sintió pasión por la música», reescríbela: no dice nada que te distinga.

  2. Música que suene ahí mismo

    Sin enlaces que abran otra pestaña. Un set o dos tracks representativos, integrados en la propia página, con el más reciente arriba. Cada salto a otra plataforma es gente que no vuelve. Lo importante no es cuánta música pones, es que lo primero que suene sea lo que quieres que te contraten para pinchar.

  3. Fotos en alta, descargables

    Prensa y salas necesitan imágenes en resolución de impresión, y las van a pedir con prisa. Tenerlas colgadas y descargables te ahorra el correo de «¿me pasas una foto en buena calidad?». Tres o cuatro bastan: vertical, horizontal y una en cabina.

  4. Fechas, aunque estén vacías

    Las próximas fechas son la señal más rápida de que el proyecto está vivo. Una agenda con dos bolos comunica más que una sección de «próximamente». Si no hay nada cerrado, pon las últimas: es preferible a un hueco.

  5. Contacto de booking separado del contacto general

    Quien quiere contratarte no debería aterrizar en el mismo formulario que quien te escribe para pedirte un remix. Un acceso claro a booking, con los campos que un promotor ya tiene a mano — fecha, sala, ciudad, presupuesto — y que llegue a quien gestiona ese correo.

La web frente al presskit en PDF

El presskit en PDF sigue siendo el estándar en mucha parte del sector, y es el formato que peor ha envejecido.

  Presskit en PDF Web
Actualizarlo Rehacer el archivo y reenviarlo a todo el mundo. Cambias una vez y ya está cambiado para todos.
Compartirlo Adjunto pesado, a veces rebotado por el correo. Un enlace, que además se previsualiza en WhatsApp.
Escuchar la música Un enlace dentro del PDF que abre otra aplicación. Suena en la misma página.
En el móvil Se abre en el visor, hay que hacer zoom. Se lee como cualquier página.
Saber si lo han visto No hay forma. Se puede medir cuánta gente entra y qué mira.
Aparecer en Google Casi nunca. Es el sitio donde te buscan por tu nombre.

Hay una excepción real: algunos festivales y agencias piden expresamente un PDF para sus procesos internos. Lo sensato es tener la web como fuente y exportar un PDF cuando lo pidan, no al revés.

Qué mira un promotor cuando abre tu web

Suele dedicarle menos de un minuto y va a buscar, en este orden: si suenas a lo que necesita para esa noche, si tienes recorrido suficiente para el aforo que maneja, y a quién escribe. Si cualquiera de las tres cosas le cuesta encontrarla, cierra y sigue con el siguiente nombre de la lista.

La prueba más útil que puedes hacerle a tu web: ábrela en el móvil, con datos y no con wifi, y cronometra cuánto tardas en llegar a que suene música. Si pasas de diez segundos, el problema no es el diseño.

Errores que se repiten

¿Hace falta una web si ya tengo Instagram y SoundCloud?

Depende de para qué. Para que te descubran, las plataformas funcionan mejor que cualquier web: ahí está la gente. Para que te contraten, no: un promotor necesita reunir bio, música, fotos y contacto, y en las plataformas eso está repartido en tres sitios y mezclado con el resto de tu actividad.

La diferencia de fondo es que las plataformas no son tuyas. Deciden ellas qué se ve, cambian las reglas y las cuentas se pierden. Tu web es la única dirección que controlas del todo, y es a donde apuntan todas las demás.

Cuándo todavía no toca

Si estás empezando y aún no tienes música publicada ni fechas, una web vacía trabaja en tu contra. Es mejor esperar a tener dos o tres tracks y algún bolo que enseñar. La web no crea recorrido: lo ordena y lo hace presentable.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en tener la web de un artista?

Una landing con los cinco imprescindibles suele estar lista en una o dos semanas. Una web completa, con tienda o sistema de fechas, lleva entre tres y cinco. La parte que más se alarga casi nunca es el desarrollo: es reunir el material, sobre todo las fotos y los textos.

¿Puedo vender música o merchandising desde mi propia web?

Sí. Con una pasarela de pago como Stripe se puede cobrar dentro de la misma página, sin mandar al visitante a otra plataforma y sin la comisión de un marketplace. Tiene sentido a partir del momento en que ya vendes algo por otro canal.

¿Necesito un dominio con mi nombre?

Sí, y cuanto antes mejor. Es lo que la gente teclea cuando te busca y lo único que no cambia si mañana te cansas del diseño o cambias de estudio. Cuesta unos pocos euros al año.

¿Y si cambio de nombre artístico?

Se compra el dominio nuevo y se redirige el antiguo, para no perder a quien te busque por el anterior. Es una operación de minutos si la web está hecha con estándares; en algunas plataformas cerradas, no tanto.

Cómo lo hacemos nosotros

En GRAIN trabajamos sobre todo con DJs y productores — Rubén Daza, AIIVIIK y Javi Velasco — y montamos la web como sustituto del presskit, no como complemento: bio, música, fotos, fechas y booking en una sola dirección. Todo a medida, sin plantillas, que es una decisión con sus ventajas y sus inconvenientes.

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