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Blog · Guía

Vender música desde tu propia web

Actualizado: agosto de 2026

Vender edits, mashups o packs desde tu web significa quedarte con casi todo el importe — la comisión pasa de ser la de una tienda a ser la de una pasarela de pago — y quedarte además con el correo del comprador. A cambio tienes que resolver tú tres cosas que Beatport o Bandcamp te dan hechas: el cobro, la entrega segura de los ficheros y, si vendes edits, el registro legal de la música.

Qué se vende en realidad

En la escena de club el producto no suele ser el single: son packs de edits y mashups que otros DJs compran para pinchar. Un pack típico son entre ocho y quince tracks en WAV, con licencia de uso en sets, a un precio de entre diez y veinte euros. También funcionan los tracks sueltos, los VIP edits y los packs de samples.

Es un mercado de DJs vendiendo a DJs, y eso cambia el cálculo: tu comprador ya te sigue, ya sabe quién eres y llega a la compra desde tu Instagram o desde tu propia web. No necesitas el escaparate de una tienda para que te descubran, porque el descubrimiento ya ha pasado antes.

Tu web frente a Beatport y Bandcamp

  Beatport Bandcamp Tu web
Quién puede subir Solo sellos y distribuidoras. Un artista no sube por su cuenta. Cualquiera, en minutos. Cualquiera, pero hay que construirlo.
Se queda Comisión de tienda más el reparto con el sello o la distribuidora. Un porcentaje de cada venta, más comisión de pago. Solo la comisión de la pasarela.
Quién es el cliente De la plataforma. De la plataforma, aunque te da el correo. Tuyo.
Descubrimiento Alto. Es donde los DJs buscan. Medio. Ninguno. Lo pones tú.
Admite edits y mashups Solo con los derechos resueltos. Con riesgo de retirada si hay reclamación. La responsabilidad es tuya.
Cobras Por liquidaciones, con retraso de semanas o meses. Rápido, según configuración. En tu cuenta, en días.

Los porcentajes concretos cambian con el tiempo y según el acuerdo, así que conviene mirarlos en cada plataforma antes de decidir. Lo que no cambia es la forma: una tienda cobra por darte escaparate, una pasarela cobra por mover el dinero, y son órdenes de magnitud distintos.

No es una decisión de o lo uno o lo otro. Lo habitual es estar en la plataforma para que te descubran y vender desde tu web a quien ya te sigue. Lo que no tiene sentido es pagar comisión de escaparate por una venta que venía de tu propio Instagram.

Qué hace falta para montarlo

Van en orden de dependencia: cada pieza necesita la anterior.

  1. Una pasarela de pago

    Stripe es el estándar. Cobra un porcentaje pequeño por transacción más unos céntimos fijos, gestiona el IVA digital europeo y admite tarjeta, Apple Pay y Google Pay. Se integra en la propia web, sin sacar al comprador a otro dominio.

  2. Los ficheros en almacenamiento privado

    El error que más se ve: subir los WAV a una carpeta pública y pasar el enlace. Ese enlace acaba en un grupo de Telegram el mismo fin de semana. Los ficheros van en un bucket privado y solo se sirven a través de URLs firmadas que caducan en minutos.

  3. Entrega por token, no por enlace fijo

    Cada compra genera un token único de descarga, con caducidad y con un número máximo de usos. Si se filtra, se invalida ese y no se cae toda la tienda.

  4. Un webhook que confirme el pago

    La descarga no se puede desbloquear porque el navegador vuelva a una página de «gracias»: eso se falsifica en diez segundos. Se desbloquea cuando la pasarela avisa a tu servidor de que el cobro se ha completado. Es la diferencia entre una tienda y un formulario con buena voluntad.

  5. Una cuenta para volver a descargar

    La mitad del soporte de una tienda de música es «se me ha borrado el pack». Con un acceso donde el comprador vea sus compras y las vuelva a descargar, ese soporte desaparece.

  6. Empaquetado y correo

    Doce WAV se entregan en un ZIP, no en doce descargas. Y el correo con el enlace tiene que salir sí o sí, porque es el resguardo del comprador.

El lío legal de los edits y los mashups

Esta es la parte que casi ningún artículo cuenta y la que más problemas da. Un edit o un mashup usa grabaciones de otros, así que venderlo no es lo mismo que regalarlo: hace falta que la música esté registrada y con los derechos resueltos, o la venta es vulnerable a una reclamación y a que te retiren el material.

Existen plataformas y sellos especializados en registrar precisamente este tipo de material, que le asignan un número de catálogo y lo dejan identificable. Es el camino habitual para poder vender edits con tranquilidad, y merece la pena resolverlo antes de montar la tienda, no después de la primera reclamación.

Nosotros montamos la parte técnica, no la legal. Esto no es asesoramiento jurídico: si vas a vender edits, habla con tu sello o con una distribuidora especializada antes de publicar nada.

Errores que salen caros

Cuándo no compensa todavía

Si aún no has vendido nada por ningún canal, monta primero la venta en una plataforma y comprueba que hay demanda. Construir una tienda propia para descubrir que nadie compra es caro y desmoralizante. La tienda propia se justifica cuando ya vendes y la comisión empieza a doler, o cuando quieres la relación directa con quien compra.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se queda Stripe de cada venta?

Un porcentaje pequeño por transacción más unos céntimos fijos, con tarifas distintas para tarjetas europeas y de fuera. Es sensiblemente menos que la comisión de cualquier tienda de música, pero conviene mirar las tarifas vigentes porque cambian.

¿Puedo vender packs sin tener un sello?

Desde tu propia web, técnicamente sí: no hay nadie que te apruebe la subida. Otra cosa es la parte legal, que depende de qué contenga el pack. Con música propia no hay problema; con edits de temas ajenos hay que tener los derechos resueltos.

¿Qué formato entrego, WAV o MP3?

WAV a 24 bits si vendes a DJs: es lo que esperan y justifica el precio. Muchos incluyen también el MP3 en el mismo ZIP para quien quiera cargarlo rápido en el móvil o en un USB.

¿Y si alguien pide la devolución?

En productos digitales descargables se puede excluir el derecho de desistimiento en la Unión Europea, siempre que el comprador lo acepte expresamente antes de descargar. Hay que dejarlo claro en el proceso de compra y en las condiciones.

Cómo lo montamos nosotros

Hemos construido tiendas de packs con este esquema completo: Stripe con webhook, ficheros en almacenamiento privado con URLs firmadas, descarga por token con caducidad, cuenta de comprador para volver a descargar, empaquetado en ZIP y panel para que el artista suba tracks y gestione los packs sin tocar código. Todo dentro de la web del artista, con su identidad y sin sacar a nadie a otra plataforma.

Va en la misma línea que el resto de lo que hacemos: la web como centro de todo lo del artista y desarrollo a medida en lugar de plantilla, porque este tipo de tienda no existe como plugin.

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